Viernes por la noche.
Comenzé a beber, y si, bebi más de lo debido, pero lo necesitaba. Entré en la discoteca con mis amigas sonriente, con ganas de pasarmelo bien, de ser aquella noche solo yo y no mis problemas... Todo iba bien. Me dejaba llevar por la música. Una canción, y otra, y otra... Y de repente, llega... ¿que oyen mis oidos? Nuestra canción... esa canción que llebaba tiempo sin escuchar para evitar derramar más lagrimas por ti.
Sentí como se humedecian mis ojos y antes de romper a llorar, sali corriendo. Noté como unas manos me intentaron agarrar y pararme, las de mis amigas. Pero no podia dejar que me vieran asi, no me gusta llorar delante de nadie. Me encerré en el baño y ahi... pude terminar de derrumbarme... Notaba como miles de lágrimas recorrían mi rostro. Me daba igual el maquillaje. Intentaba parar, pero no podia, desgraciadamente seguía oyendo nuestra canción de fondo...
Otra noche jodida por tus putos recuerdos...
La luna en creciente, el mundo en menguante y tú mintiendote a ti mismo
con el ''No me pasa nada, tan solo necesito otra calada...'' (8)
con el ''No me pasa nada, tan solo necesito otra calada...'' (8)
sábado, 14 de enero de 2012
miércoles, 11 de enero de 2012
Las segundas oportunidades nunca tuvieron un final feliz...
Y vuelvo a perder, como de costumbre. Te dí otra oportunidad, ¿para que? para nada... Fuí un entretenimiento para ti cuando te sentias solo, porque sabias que a pesar de los meses que estuvimos sin vernos y sin hablar, yo volvería a caer en tu tentación...
Pueden llamarme ingenua, quizas lleven razón. Yo solo sé que ahora he aprendido la lección:
"Las segundas oportunidades nunca tuvieron un final feliz..."
Pueden llamarme ingenua, quizas lleven razón. Yo solo sé que ahora he aprendido la lección:
"Las segundas oportunidades nunca tuvieron un final feliz..."
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)