Se suponia que no era serio. Solo sexo. Disfrutabamos los dos y seguiamos contandonos nuestros problemas como amigos.
Un dia, me da por mirarte detenidamente, ese brillo en la mirada, ese color de ojos que hacen que me olvide del resto del mundo...
Y es ahi donde me di cuenta que sobrepasaste la valla de metal que puse en mi corazón, que cada vez que te veia con otra me hervia la sangre, y ahora sé el porque...
PORQUE TE QUIERO!
No hay comentarios:
Publicar un comentario